LA PROSA DEL SIGLO XIV
Hola lectores, hoy os traigo una nueva entrada hablando de la maravillosa prosa del siglo XIV. En especial os voy a presentar a un escritor llamado Don Juan Manuel (1282-1348). Pero para saber más de él necesitamos traducir y saber que significan las dos siguientes frases en latín:
"Docere et Delectare": enseñar y deleitar. El no solo quería deleitar con sus obras, el también quería que aprendiesen de ellas.
"Sapientia et fortitudo": Sabiduría y fortaleza. Era un estilo de vida que consistía dominar las letras y las armas.
Don Juan Manuel nació en Escalona (Toledo), desde que nació ya era importante, ya que era hijo de Manuel de Castilla, hermano de Alfonso X el Sabio. A sus ocho años tenía como tutor a Sancho IV de Castilla. Su familia se preocupaba por la cultura y el uso del castellano.
Don Juan Manuel
A lo largo de su vida ha hecho varios libros entre ellos: Libro del caballero y el escudero, Libro de los estados, Libro de las tres razones y el más importante El Conde de Lucanor.
Antes de hablar acerca de su obra hay que saber que era un speculum principis, es decir, un espejo para príncipes. Esto eran un tipo de libros que eran como un manual para príncipes o reyes inexpertos para poder hacer bien su trabajo o como ejemplo de como podían ser. Aparte del Conde de Lucanor existen otros espejos de príncipe como El Príncipe de Nicolás Maquiavelo o El cortesano de Baltasar de Castiglione.
El Conde de Lucanor es un libro que Don Juan Manuel escribe para dar sus opiniones sobre problemas fundamentales de la Edad Media: la guerra, el papado, la función de cada clase social o el poder espiritual o terrenal.
Haciendo un breve resumen del libro, el conde era una buena persona que buscaba hacerlo todo correctamente, por ello tenía un leal consejero que se encargaba de buscar historias para que el conde pudiera sacar moralejas que le ayuden a solucionar los problemas de la mejor manera posible.
Este maravilloso libro se público en 1335, pero lamentablemente la copia que tenemos actualmente no es la original y puede a ver variado mucho, porque en el monasterio de peñafiel, donde se guardaba todos sus ejemplares, tuvo un incendio en la guerra de la independencia que causó grande perdidas, entre ellas El Conde de Lucanor. Nuestra copia es la que nos copistas han ido recordando. El libro tiene dos prólogos y cinco partes, en el se encuentran 51 cuentos. La estructura de los cuentos siempre es que el Conde Lucanor pregunte a Patronio que debería hacer con los problemas del gobierno que se plantean y Patronio le responde con un cuento.
El argumento trata de que el conde Lucanor vive en un señorío con su criado Patronio. El libro presenta muchos conflictos entre moros y reyes cristianos. Hay un gran valor al honor y respeto al prójimo, como un odio terrible hacía el enemigo. Los personajes más importantes son: El Conde de Lucanor, Patronio, el consejero y don Juan Manuel. La inspiración para crear este libro fue la religión cristiana y los conceptos tradicionales de la Edad Media. Este libro esta dirigido para nobles y caballeros con finalidad didáctica. Las mujeres se muestran como si no tuviesen inteligencia y sumisas.
El cuento XXXVIII cuenta que un hombre que llevaba una gran cantidad de piedras preciosas intentó cruzar un río pero con tantas piedras se estaba ahogando. Un hombre en la orilla le dijo que soltase las piedras si apreciaba su vida, pero por la codicia del hombre no soltó las piedras y se ahogó en lo más profundo del río con ellas.
MODERNO: dos amigos iban por la calle cuando uno de ellos se encontró dos billetes de 10 euros. Su amigo le dijo que se repartiesen el dinero, pero el no aceptó y se fue corriendo sin rumbo de su amigo para procurar de que no se lo quitase. Entonces el niño llegó a un callejón donde se encontraban unos pandilleros, ellos le pidieron el dinero, pero al no dar selo le pegaron una paliza y se llevaron el dinero.
Os invitó a que visitéis las ciudades donde vivió este conde (Escalona, Villena y Peñafiel)
Adiós.

Antonio, muy bien. Claro y bien expresado. Se agradece el cuidado en la redacción.
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